Danza Primal en Tienda Roja

La Danza Primal es una técnica desarrollada por Daniel Taroppio, fundador de la Escuela de Psicología Transpersonal Integral, dentro del modelo de Interacciones Primordiales. Este autor intuyó la Danza Primal y la sintió como “el camino del éxtasis”.
No se trata de una creación o descubrimiento en sí mismo; sino que es una entrega, resultado de muchos años de trabajo y crecimiento personal. Se trata de una profunda integración entre la psicología, las prácticas corporales-energéticas modernas y las antiguas tradiciones espirituales de la humanidad tanto orientales como de occidentales. Sería fácil explicar el método vinculando una doctrina espiritual concreta con una corriente psicológica específica como fundamento de la Danza Primal, pero en realidad se trata de un potencial inmanente a la naturaleza del ser humano asentado en la corporalidad que tan solo se sostiene en las doctrinas y en la ciencia para dar una guía y posibilitar el acceso a él.
Provenimos de un proceso evolutivo cósmico que a pesar de haber degenerado en una disociación de nuestro Ser y su naturaleza original, también nos posibilita el despertar de una consciencia integral más profunda con respecto a quiénes somos a través de nuestro cuerpo. El nivel trascendente del Ser tiene al organismo vital como fuente de información y al cuerpo como la herramienta más potente e inmediata. Danzar es una maravillosa forma de recobrar esa consciencia de Ser y reconectarnos con nuestra naturaleza original.
Las memorias primales de que provenimos del Kosmos y que somos seres de luz y materia celestial están en el cuerpo y se movilizan con la Danza Primal a través de posturas, gestos, movimientos, sonidos, respiraciones y pautas de interacción ancestrales, primigenias y universales. Es un método que nos permite acceder en forma sistemática, natural y sin riesgos, a estados de expansión de la conciencia. Los movimientos primordiales, estimulados por la música y la interacción dentro de la energía grupal, van removiendo los bloqueos que nos han hecho perder la memoria, y entonces comenzamos a recordar nuestros orígenes, nuestra naturaleza primordial y nuestra identidad cósmica.
La riqueza más profunda de la Danza Primal es que logra un nexo real entre el proceso de aprendizaje a nivel cognitivo y la unificación de este aprendizaje a nivel bio-energético, dando un valor permanente al crecimiento personal y alcanzando la integración espiritual. El abordaje corporal-energético que propone el modelo de Interacciones Primordiales, ve como esencial lograr la integralidad del Ser y anclar los aprendizajes a nivel celular. Implica que hay que integrar nuestro cuerpo a cualquier proceso de crecimiento personal porque el cuerpo guarda memorias, tiene matrices incorporadas y despliega capacidades insospechadas en todos los seres humanos.
La práctica habitual de la Danza Primal nos va liberando sutilmente de todos los elementos artificiales, ideológicos, dogmáticos y por tanto neuróticos de nuestra personalidad, permitiendo que nuestra identidad se vaya asentando cada vez más en nuestra realidad interior, en nuestra naturaleza vital, en nuestro origen universal.

2018-10-31T14:03:59+00:00

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